Producir un video institucional no es solo contratar un rodaje, es un proceso con etapas de aprobación que no tienen los demás formatos de video. Así es como lo estructuramos en Producción Aparte, desde el primer diagnóstico hasta la entrega final.
- Diagnóstico y mensaje
Empezamos por la audiencia y el objetivo: quién necesita ver esto (inversionistas, colaboradores, clientes), qué necesita sentir y qué necesita hacer después. El guión y la estructura se desprenden de ahí, no al revés.
- Look, enfoque y aprobaciones previas
Definimos el tratamiento visual, el tono y el ritmo, y nos alineamos con los equipos de marca, legal y comunicaciones antes de producir. En video institucional esta etapa pesa más que en otros formatos, porque suele haber más áreas de la empresa revisando antes de filmar.
- Producción
Un equipo dimensionado al proyecto, desde un montaje de entrevista enfocado hasta una grabación de varios días y varias locaciones, con toda la logística resuelta por nosotros.
- Postproducción y versiones por idioma
Edición, color, sonido y gráficos, con versiones en español, inglés u otros idiomas entregadas desde la misma producción cuando el proyecto lo requiere.
- Entrega y aprobación remota
Dejamos lista la aprobación remota en cada etapa, para que una casa matriz o un equipo directivo en cualquier parte pueda dar el visto bueno sin estar en el set. Si tienes un hito corporativo que necesita comunicarse con credibilidad, cuéntanos el contexto y armamos el cronograma real contigo.